Arwassa Blog
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por Arwassa

Actuo en base a unos parámetros, que hacen que parezca
que soy capaz de amar, de sentir pena en el fondo de alma.
Pese a no poseerla.

“Tienes un gran corazón”

me pregunto quien inventó esa expresión,
quien dio alas a ese musculo, a ese trozo de carne.
Hay otro lugar que simula todo, que me produce felicidad
con amplias dosis de endorfinas.

Cuando las palabras de alguien cercano me duelen,
noto ese cosquilleo detras de los ojos,
me lamento de ser tan debil,
y busco el por qué de sus palabras;
detrás de todo solo hay más dolor.

 
por Arwassa

¿Que es necesario para amar?
me gustan los sueños, y las simples ideas;
sencillas, coloristas, macabras, infantiles, musicales, obscenas, novedosas, vacilantes y siempre cambiantes, repetitivas y silenciosas.

Cuando finalizan me dejan;
absorta, excitada, rencorosa, agotada, dormilona, hambrienta, más creativa, voraz y exhausta.

Déjame asomarme a el acantilado de tu cabeza, te prometo que no saltaré al vacío. Pero no pases por mi lado como si fueras un mueble.

Entonces, ¿amar a alguien es conocer cada una de sus paginas, o es suficiente haber imaginado su existencia?

 
por Arwassa

Hoy viajaré a un extraño lugar, pero no temas,
tengo billete de vuelta
tengo billete de vuelta
tengo billete de vuelta.

Si por lo que sea
no ando dando saltitos,
no tengo las pequeñas manos frías,
no me toco los labios,
no soy chocolate y mora,
en mi cabeza no danzan plumas y algodón,
si no hay una rata en mi bolsillo,
y si no hago gritar a todos los patos que pueda

no he regresado, esa no soy yo.

 
por Arwassa

Hermanos separados al nacer, siameses descosidos, gemelos diferenciados, carne arrancada del hueso. Todo reencontrado, cosido y mezclado de nuevo.
Atados de la misma acuerda en la montaña, nuestras cosas morirán con nosotros.

 
por Arwassa

Hoy he soñado que tenia un pequeño gatito gris
guardado en mi chaqueta,
e iba por la calle.

Andaba andaba y andaba
con mi pequeño gatito gris.

De repente caía en la cuenta
de que ya no llevaba
a mi pequeño gatito gris.

Lo llamaba sin parar
y muchos gatos acudían
pero no eran mi pequeño gatito gris.

Hasta que uno que corría hacia mi,
gris, pequeño, mi gatito.

Adoro como ronronea,
podría estar horas
rascándote detrás de las orejas
y viéndote dormir.

row row row mew
un sueño con final feliz.

 
por Arwassa

Hypnos y Morfeo se mofan de mi. En lugar de acariciarme y enredarme el pelo como suelen hacer todas las noches oigos sus carcajadas al otro lado de la puerta. Me levanto sedienta, hambrienta y aturdida. Y sobre la misma hora, las 4 de la madrugada. Estoy empezando a temer esa cruel hora entre las tres y las cinco en las que siento que el sueño me ha abandonado y mi cerebro parece funcionar quemando circuitos. Tan horrible como levantarte con dolor de cabeza. Tengo antojo de arroz con leche. No no, solo de su olor. Y tengo ganas de matar un fax. Agarrarlo por sus frias esquinas y dejarlo caer desde mi ventana. Y por qué no, también tengo ganas de aullarle a la puta callada luna.

 
por Arwassa

A veces soy la chica sentada en el asiento de enfrente
o la que cabizbaja merodea por la calle
a menudo me disfrazo de dureza
otras de indiferencia.

Te dirán que son cosas de la vida,
como los densos y embarazosos silencios,
como una gata aplastada en el asfalto.

Ahora solo puedo confesarte que en algún momento
todas las cosas que he amado
también me han parecido odiosas.

Oh diosas!

 
por Arwassa

Había una vez una princesa que vivía en un reino, bueno no era realmente un gran reino ni ella era una verdadera princesa, pero para el caso da bastante igual. Aquella princesa había satisfecho una gran ambición que tenia, pero pronto aquello, que había saboreado en sueños le dejó el sabor de la derrota. ¿De que servía una ambición satisfecha?

Así que poco tardó en buscarse otra ambición, esta mucho más difícil de satisfacer : hizo nacer en ella una secreta e inconfesable necesidad que le producía el llanto.

Deseaba que la gente besara el suelo que ella pisaba, nada podía hacerla bajar de ese trono que se había construido. Esto la llevó poseer un oscuro poder, entender lo que decían los ojos de las personas. Esta habilidad empezó a surgir el día que decidió dejar de escuchar lo que la gente le decía. Había comprobado que la mayoría de las veces tan solo mentían, y ella deseaba una sincera adoración.

Su sonrisa valia más que sus propias vidas…

 
por Arwassa

Dos manos y una poeta sádica giran y giran sin cesar intentando no oír tantos murmullos y risas. Seguro que os arrancaría la cabeza y esparciría vuestro cerebro por el suelo mientras juega y se pregunta como de húmedas y largas son vuestras tripas.
Pero todo se calma y sigue leyendo su precioso libro, sonríe de placer, su saliva fluye entre sus hambrientos dientes. Más distracciones molestas, siguen las voces. Aprieta los pies contra el suelo hasta hacerse daño en los dedos dentro de los zapatos. Mira hacia los altos techos hasta que sus ojos se ponen en blanco, pero respira hondo y sigue concentrada en su precioso libro.Se ha quedado sin amigos tras dos semanas de extremo éxtasis . Pero aún le quedan sus poemas y filmaciones a modo de inspiración. Su mayor problema es que la poesía y el dolor solían ir de la mano…


 
por Arwassa

Si en el fondo somos unos malditos

nos atraen palabras como imposible, nunca, roto, difícil, perdido, NO.
Tienen una sonoridad especial, apocalíptica.
“Se ha roto”
“Nunca podrás”
“Eso será imposible”
“Va a ser difícil”
“Lo has perdido”
“No”
Son tan trágicas que no sé que he perdido pero ya lo echo de menos, me siento culpable de su rotura y cuanto más difícil e imposible sea, más me gusta.

A menudo encontramos nuestro destino, y otras veces andamos dando pequeños saltos.

 
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